30.Sep
2005
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Juanes cantó éxitos de todas su producciones ante 38.000 seguidores que no pararon de saltar en El Campín.
David Osorio / EL TIEMPO


Juanes cantó éxitos de todas su producciones ante 38.000 seguidores que no pararon de saltar en El Campín.
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23.Sep
2005
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El Tiempo, Victor Manuel Vargas
Corresponsal Madrid

El Tiempo, Victor Manuel Vargas
Corresponsal Madrid

Juanes llega al país con el aura de triunfador no solo en este lado
del mundo sino en Europa


El cantante inicia este jueves en la noche una gira por Colombia con un superconcierto en El Campín de Bogotá

Que miles de alemanes estén cantando "tengo la camisa negra..." y que Juanes se haya convertido en el primer artista que logra ser número uno en ventas en ese país con un disco grabado en español son dos datos muy elocuentes de la magnitud del fenómeno en que se ha convertido este cantante y compositor paisa que este jueves empieza en Bogotá una gira por Colombia.

Las cifras también hablan claro. Seis millones de discos vendidos en todo el mundo (dos de ellos con su último trabajo, Mi sangre); nueve premios Grammy Latinos; cinco premios MTV; más de 100 conciertos en América y Europa este año y artista de moda en países tan distantes como Polonia, Austria o Hungría.

La revista Time lo eligió entre los 100 personajes más influyentes del mundo y hasta semanarios de política internacional, como el prestigioso Courrier International, se dejan seducir por la historia de este roquero colombiano que le habla al mundo de los problemas de su país, del amor y de la paz, y que en menos de cinco años ha alcanzado la fama con tres discos de impacto. Y al punto de que algunos ya lo llaman el "Bono latino" (por el líder de la banda U2).

No ha sido cuestión de suerte. Detrás del éxito hay 16 años de lucha sobre el escenario, angustias y hasta hambre. Casi toda su vida ha estado vinculado a la música. El no recuerda cuando comenzó a tocar la guitarra, pero sus biógrafos aseguran que fue a los 7 años, de la mano de su padre y de sus hermanos.

"Tocaba y cantaba tangos con mis hermanos, música cubana, colombiana", recuerda. Pero pronto descubrió el rock y el metal, y a los 15 años de edad (en 1988) fundó la banda Ekhymosis, con la que tocó durante una década e hizo cinco discos, antes de su disolución.

"La separación del grupo fue muy dolorosa, pero no lográbamos despegar", narró hace poco a El País, de Madrid. "Primero me fui para Miami, pero no encontré nada. En Nueva York tampoco. Y luego me fui para Los Ángeles (1999), donde pasé los dos años más difíciles de mi vida: sin dinero, sin amigos, sin carro" y, muchas veces, sin qué comer.

Pero en Los Ángeles su persistencia lo llevó a conocer a Gustavo Santaolalla, el productor argentino que, según Juanes, no sólo lo alentó a ser él mismo, sino que apostó por él.

"Poco a poco me di cuenta de mi error "confesó". Durante 15 años sólo escuché metal y me olvidé del resto(...) y no podía olvidarme de que era colombiano y había crecido oyendo música popular: tango, boleros, guasca...".

Reencontrado y apoyado, Juanes saca su primer disco como solista, Fíjate bien (octubre de 2000), y, de inmediato, se convierte, en la sorpresa musical del año. Tanto, que su primer trabajo logra 7 nominaciones al Grammy Latino. Era sólo el comienzo. Su segundo disco, Un día normal, estuvo durante casi cien semanas en la lista de los 10 álbumes más vendidos de E.U.

La semana pasada, 18.000 personas colmaron el Palacio de los Deportes de Madrid para oír al artista en un concierto que sirvió de colofón de su larga y exitosa gira por España, donde Mi sangre ha vendido más de 300.000 copias y se mantiene, a 50 semanas de su lanzamiento, como el tercer disco más vendido en suelo español.

La crítica española aplaudió a rabiar su sobria e impecable presentación de 22 canciones, mientras intentaba resolver el misterio de un cantante que, como anotó el diario El Mundo, es capaz de poner a cantar juntos al "pijo más pijo" de Madrid y al más humilde de los inmigrantes latinoamericanos. O de unir a alemanes, españoles, italianos, polacos, austriacos y colombianos en torno al estribillo de "tengo la camisa negra..."

Las claves

Para Fernán Martínez, su manager, los factores de tanto éxito son múltiples. Primero, su estilo musical. "Juanes hace una especie de guasca- rock, y la guasca es muy elemental, muy sencilla y de muy fácil recordación, como La camisa negra. Y luego tiene canciones como mucho gancho, como A Dios le pido".

"A eso hay que sumarle su imagen: muy fresca, muy roquera, como la mayoría de los jóvenes de hoy "continúa Martínez". Y que Juanes tiene una mirada de un tipo buena gente, que da confianza, que dice la verdad y que no es sólo un producto confeccionado para vender".

"Otra cosa importante que la gente a menudo olvida es que Juanes es un maravilloso guitarrista", remata Martínez. Su apasionado por el instrumento y su perfeccionismo de tiempo completo hace que en las giras prefiera encerrarse en su cuarto de hotel a trabajar en sus futuras canciones o en ejercicios de voz, antes que salir a comer o irse a explorar más sobre uno de sus últimos descubrimientos: el vino. (Aunque sigue siendo un incondicional del Ron Viejo de Caldas).

Para la prensa española la clave de Juanes está básicamente en lo que Silvia Grijalba, prestigiosa crítica musical del diario El Mundo, definió como: "autenticidad". Un concepto que Fernando Martín, de El País, complementó al destacar el "equilibrio que hace entre su gusto por el rock y el peso de sus raíces".

A la gente lo que más le gusta son las letras de sus canciones. Para María, una andaluza de 22 años que estaba en el Palacio de Deportes de Madrid, "son lo mejor, son canciones que llenan mucho".

Sin embargo, lo que poca gente sabe es lo mucho que sufre Juanes para escribirlas. "La música le sale como haciendo churros, pero la letra es un proceso tormentoso "cuenta Martínez". Juanes le tiene mucho miedo a la letra, ya que es la parte que más le cuesta. Pero ese miedo, esa angustia, ese creer que no va a poder, es su motor. Tanto que ya tiene 15 canciones listas para su nuevo disco, aunque aún falta mucho para eso".

Otra gran clave del éxito de Juanes es la increíble sencillez que refleja en todos sus actos. Lo muestra en sus puestas en escena "alejadas de todo exceso escenográfico o malabarismo" porque, como él suele decir, "lo más importante son las canciones".

Pero también está en las ruedas de prensa, donde hace gala de unas buenas maneras y una tranquilidad impresionantes. Juanes escucha y responde todas las preguntas; es amable con los fanáticos y no se acelera nunca. Tanto que la pregunta de cómo hace para que la fama no se le haya subido a la cabeza es una de las más frecuentes en las entrevistas. "El truco está en seguir amando la música y saber que estoy aquí por ella" y en "tener siempre en el recuerdo el camino que se ha seguido hasta llegar donde uno está", responde Juanes.

Tal modestia, no obstante, no le impide salirse de casillas cuando tiene hambre o cuando algo no funciona bien en el escenario. Varios meseros europeos han tenido que "padecer" su gusto por la carne muy, pero muy asada: algo muy, pero muy extraño en Europa. Aunque se le puede hacer feliz con un sánduche de vegetales o unas papas a la francesa, que en su caso son una auténtica enfermedad.

Juanes tampoco se corta a la hora de tomar posiciones fuera del mundo de la música. Hace poco se declaró a favor de la legalización de las drogas y de la reelección de Uribe, en la revista Credencial. Y a pesar de su fuerte religiosidad, ha criticado a la Iglesia Católica por su posición en temas como el uso del condón. En todo caso él no se concibe como un cantante predicador y aclara que con su música nunca ha pretendido "cambiar la mentalidad de nadie". Simplemente quiere sacar lo que lleva dentro. "A mí, la música me ayuda a liberarme".

"Tecnofanático\'

La música es de lejos la mayor pasión de Juanes, pero la tecnología puede estar fácilmente en el segundo lugar. Fernán Martínez cuenta: "Anda con la Blackberry 24 horas al día y contesta todos los correos electrónicos que le mandan. Le escribe mucha gente y él les contesta a todos. Y ahora le ha dado por escribir las letras de las canciones en ese aparatico. Adiós al romanticismo de la pluma y el papel...".

También se la pasa en Internet viendo lo último que hay en computadoras y en IPods. Y cada mes compra decenas de canciones en formato mp3. "No es sino que salga un disco que le interesa y el ya lo está comprando. Está muy informado de lo que está pasando en el mundo de la música". Juanes es fan de U2 y adora a Caetano Veloso, pero oye de todo.

La tecnología también le proporciona el momento más dulce en sus maratónicas giras "y en las sufre muchísimo por su miedo a los aviones", la conexión por videoconferencia, cada vez que puede, con las tres personas más importantes de su vida: sus dos hijas, Luna y Paloma, y su esposa Karen. Así que la webcam es un artículo imprescindible en su equipaje.

Un tatuaje en el escenario

Según informes de los otros conciertos realizados por Juanes en Europa, el escenario cuenta con una estructura metálica que recuerda el tatuaje que el paisa lleva en el brazo, en forma de sol, con siete rayos que cambian de color.

Sin embargo, los críticos han tildado la puesta en escena como "mesurada", con páneles de motivos étnicos y varias pantallas, en las que se ven fragmentos de videos acordes con las canciones interpretadas por el artista.

El montaje, del que estará a cargo Giovanni Lanzoni, necesita de tres días de trabajo, por parte de 265 personas. El sonido que Juanes ofrecerá tiene un peso de 35 toneladas.

Se espera que el concierto dure una hora y 45 minutos.

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22.Sep
2005
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21.Sep
2005
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16.Sep
2005
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JUANES EN MADRID: ENORME TALENTO
Fernando Martin, EL PAIS

JUANES EN MADRID: ENORME TALENTO
Fernando Martin, EL PAIS

El talento de este colombiano, ganador nada menos que de tres premios
Grammys en su corta carrera en solitario, se adueñó con todo derecho
anoche de un Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid,
repleto de asistentes entre los que ondeaba un sin fin de banderas de
Colombia. Quizá como para hacer sentir a este ídolo de la canción
latina que no era tanta la distacia que le unía a su país.

El talento de este colombiano, ganador nada menos que de tres premios
Grammys en su corta carrera en solitario, se adueñó con todo derecho
anoche de un Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid,
repleto de asistentes entre los que ondeaba un sin fin de banderas de
Colombia. Quizá como para hacer sentir a este ídolo de la canción
latina que no era tanta la distacia que le unía a su país.

Para abrir boca, el grupo zaragozano Los Peces desplegó su pop lleno
de sensibilidad, de arreglos amables y con la voz de la carismática
Clara Téllez al frente. Con canciones como su pegadizo y
desprejuiciado Merodeando está claro que a Los Peces les esperan aguas
realmente importantes dentro del panorama del pop nacional para hacer
valer su propuesta musical y llevarla al terreno de los superventas.

Tras ellos, y con más de un cuarto de hora de retraso, Juanes hacía su
aparición en antena ante el enloquecimiento del público, entre el que
sobresalía de modo notable la presencia y el entusiasmo de las
féminas, aunténticas fans del colombiano.

Sueños fue el tema elegido para arrancar con un repertorio que alcanzó
los 22 temas en dos horas. Esto significa que Juanes hizo versiones
realmente cortas y no se dejó llevar por largos desarrollos
instrumentales más que en el solo de batería de Waldo Madera, un solo,
por cierto, que remite a los capítulos más tostones del rock pesado y
es innecesario para realzar el espectáculo que realiza Juanes.

Folclore

Éste prosiguió con un repertorio en el que el peso de las guitarras
competía con las percusiones y alardes rítmicos del arquetipo
dominante de música latina.
Esto, como prueban las canciones y la visión que su autor muestra de
ellas, es completamente innecesario. Los temas de Juanes tienen
entidad suficiente y melodías y textos como para no tener que acudir a
lo fácil, que en este caso es el folclore.

Todo lo contrario, los mejores momentos de la actuación se lograron en
los temas menos raciales: el pop estandar de Es por ti, la
reinvindicativa Qué pasa, la hermosa Tu guardián, dedicada a sus dos
hijas, o el rhythm and blues titulado Dámelo.

Eso sí, el público prefirió los grandes éxitos del cantante: La camisa
negra y A Dios le pido, dos temazos en los que la mezcla de ritmos
supone un acierto y es capaz de captar a más espectadores. Todo un
acierto que ha servido a Juanes para hacerse un hueco merecido en la
primerísima fila de pop internacional.

El escenario no exhibió demasiado aparato; ni las cuatro pantallas de
vídeo ofrecieron algo más espectacular que los primeros planos del
cantante; ni las luces mostraron nada apabullante. El espectáculo,
como suele pasar en el rock, giró en torno de la figura de un Juanes
vestido de negro y que ejerció de más que correcto guitarrista. El
concierto, pues siguió una línea siempre uniforme y no deparó
extraordinarias sorpresas.

Fue la confirmación de un artista que ha tocado el cielo en muy poco
espacio de tiempo, sin que llegar tan alto suponga, al menos de
momento, un techo. Y lo cierto es que, en el balancín de equilibrio
que hace su música entre su gusto por el rock y el peso de las raíces,
le ayuda a no caer nunca del lado de la música estilo culebrón
romántico. Esto ya es un descanso.

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08.Sep
2005
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  • El cantante brindó su actuación más intensa y multitudinaria en BCN ante 14.000 fans



  • Juanes, anoche, durante su actuación dentro de la
    gira de presentación de su tercer disco, Mi sangre.
    Foto: ELISENDA PONS
  • El cantante brindó su actuación más intensa y multitudinaria en BCN ante 14.000 fans

  • Juanes, anoche, durante su actuación dentro de la
    gira de presentación de su tercer disco, Mi sangre.
    Foto: ELISENDA PONS

    EL PERIODICO, NANDO CRUZ

    La carrera de Juanes no ha dejado de apuntar hacia el infinito desde que el cantante deshizo el grupo Ekhymosis y se lanzó en solitario. De aquello, y de sus modestas actuaciones en salas como Luz de Gas, hace apenas cinco años. Anoche, en el hasta hoy último escalón de su meteórico ascenso al Olimpo del pop, el colombiano actuó en el mayor recinto cubierto de Barcelona. La excusa era la presentación de su tercer disco, Mi sangre. Y la respuesta del público español no dejó lugar a dudas: cerca de 14.000 personas acudieron a su llamada.
    Juanes vivió ayer la actuación más multitudinaria y coreada de cuantas ha celebrado en Barcelona. El recinto olímpico presentó el aspecto de las grandes ocasiones gracias, sobre todo, a un público que coreó, bailó y ondeó los brazos en casi todas las canciones, tanto en la pista como desde las gradas. Pocos consiguieron aguantar sentados las casi dos horas que duró la actuación.
    El concierto empezó con 50 minutos de retraso al son de Sueños, uno de los títulos de su tercer disco. Para entonces, el público ya empezaba a perder la paciencia, pero en cuanto apareció Juanes los silbidos se transformaron automáticamente en vítores y aplausos. Qué menos. El colombiano salió precedido por una acongojante descarga de truenos, decibelios, focos y proyecciones más propia de un grupo de rock duro que de un ídolo del pop latino. Y a medio camino de lo uno y lo otro fue presentando su repertorio.
    El ritmo caribeño de La paga y la romántica Es por ti caldearon el ambiente al instante, confirmando la sintonía de Juanes con el público español. En realidad, durante buena parte del recital dio la sensación de que ésa era una gira de grandes éxitos. Y eso que, a diferencia de otros artistas de su continente obsesionados con ofrecer coreografías trepidantes en cada canción, Juanes se limita a cantar. Por lo que se pudo ver anoche en el Palau Sant Jordi, su público tiene suficiente con el contenido de sus versos, siempre más inspirados en la faceta romántica que cuando se pone a saldar cuentas con este mundo en crisis de valores.

    LA COLONIA LATINA
    Entre el público destacó una numerosa presencia de público latinoamericano. Y, entre ella, la nacionalidad que más se hizo notar fue la colombiana, que exhibió sus banderas tricolores en todo momento. En las baladas y en el solo de batería. En La tierra, canción de recuerdo de Ekhymosis y en la sentimental Volverte a ver. En la contagiosa La camisa negra, que ya va camino de convertirse en otro clásico imperecedero, y, cómo no, en A Dios le pido, última canción del repertorio y razón más que suficiente para acudir a sus conciertos.
    Ya en los bises, Juanes calmó los ánimos con un breve bloque acústico. Él sólo ante sus 14.000 rendidos seguidores. La banda se le sumó en una toma de Un día normal, de inicio también acústico. Fue entonces cuando se acercó a la primera fila y le lanzaron dos banderas colombianas. Juanes tomó una de ellas y se la colgó del hombro. Su gesto provocó otra inmensa y unánime ovación. Tal vez la más sonora de la noche.
    Era ya más de medianoche cuando el cantante se despedía con Nada valgo sin tu amor. Una poética muestra de agradecimiento a un público que le había hecho vivir una de las grandes noches de su carrera.

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    07.Sep
    2005
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    El músico colombiano reunió en el BEC a 7.000 personas que cantaron, bailaron y vibraron con sus canciones de amor total y compromiso social
    El Coreo Digital, ÓSCAR CUBILLO/BILBAO


    ESTRELLA. Juanes hizo bailar y cantar a un público entregado durante las dos horas. / BORJA AGUDO

    El músico colombiano reunió en el BEC a 7.000 personas que cantaron, bailaron y vibraron con sus canciones de amor total y compromiso social
    El Coreo Digital, ÓSCAR CUBILLO/BILBAO


    ESTRELLA. Juanes hizo bailar y cantar a un
    público entregado durante las dos horas.
    BORJA AGUDO

    Sostiene la organización que 7000 personas acudieron al Bizkaia Arena del BEC, y por ahí le andaría a tenor de las riadas de gente que salían del metro y de las disciplinadas colas de la entrada. El público era preferentemente juvenil, más del 50% pertenecía al bello sexo, y se hacía notar el fragmento inmigrante, no sólo por las banderas colombianas ondeantes y esas camisetas orgullosas que rezaban: \'Se habla español\', uno de los lemas de Juanes, el protagonista de la velada.

    Juanes lleva más de 300.000 discos vendidos sólo en España. Tiene una fama de guapo que no es para tanto, y entre sus virtudes la superan la de la humildad, que le hace tener los pies sobre la tierra, y la musical, pues canta muy bien, compone de modo atrevido -desde rendiciones a la guapura femenina hasta denuncias de la violencia que azota su país en letras sobre secuestrados, minas escondidas...- y toca la guitarra como un héroe.

    El sábado, en el Bizkaia Arena, el respetable comenzó a mostrar su impaciencia al de siete minutos pasados de las diez, y justo entonces se apagaron las luces y el gentío preparó sus móviles para fotografiar la salida de la estrella, que arrancó con \'Sueños\', un rock tan seco como esperanzado. Al iluminarse el escenario, vimos que Juanes iba vestido a medias entre charro e hijo de un cacique, y atacó \'La paga\', una cumbia folclórica que domina a la perfección, con ya las pantallas mostrándole en primeros planos sin quemar, destacando sus ojos claros.

    Hasta veinticuatro temas ejecutó Juanes sin repetirse, pues sabe combinar ritmos y ambientes, velocidades y sabores. En \'Es por ti\' se descolgó la guitarra para ejercer de cantante melódico que avanzaba por el saliente \'provocador\' del tablado entre el fervor del personal. En \'Dámelo\' mejoró a La Mala, remitió a Juan Perro y brotó el funk a lo Lenny Kravitz, que ya estuvo en el mismo BEC. En \'Nada\', un rock comercial (por Dios, qué teclados), recordó a Bryan Adams, el canadiense que estrenó el Arena.

    A la sexta canción, Juanes soltó: «¿Qué pasa Bilbao esta noche?, ¿están listos para la fiesta?». Y le entró a \'La camisa negra\', una cumbia como podrían recrear Los Lobos y que hizo bailar y mover las caderas incluso a los espectadores de las gradas. \'Fotografía\' lucía estribillos a lo 21 Japonesas; \'No tengo penas\' sonó a pop Beatles y guardaba el verso «me siento invencible como un huracán»; \'La noche\' llegó bohemia a lo Danny Nel.lo y la Banda del Zoco; y \'La tierra\', un rock latino grabado en 1997 por su anterior grupo, Ekhimosis, se dedicó a todos aquéllos que están «fuera de la casa».

    Y Juanes continuó dominando a la afición con maneras de estrella del rock cultivada en el heavy, pues de ahí nace parte de su bagaje: puntea con soltura, espolea al aforo, salta y domina el inmenso tablado con seguridad absoluta, con la chulería que le salió al presentar \'Rosario Tijeras\'.

    Retumbo colosal

    El rock social de \'¿Qué pasa?\' se combinó con imágenes que iban del Vietnam al 11-S; la pieza \'Ámame\', en formato de pop fornido, reveló su clarividencia al elaborar canciones que no pierden el barniz de autenticidad; \'Volverte a ver\', ésa donde usa la metáfora «en la trinchera de mi soledad», certificó el buen uso del folk por parte del colombiano; \'Tu guardián\' se lo dedicó a sus dos hijos, y la celebérrima cumbia \'A Dios le pido\' sirvió para despedir la cita.

    Antes del bis, la peña se puso a patalear en las gradas, creando un retumbo colosal, y a jalear \'oé-oé-oé\'. En el escenario se dispuso una butaquita, regresó Juanes con una guitarra acústica, se tocó el corazón y lo desparramó para sus fans, y agradeció: «Muchísimas gracias a todos por esta energía tan impresionante. Si hoy fuera el último día de mi vida, moriría feliz». Y entonces, a solas, interpretó \'La única\', en plan Silvio Rodríguez, y \'Para tu amor\', más pop.

    Y la noche se prolongó con pop afectado anglófilo (\'Un día normal\'), más rock latino (\'Luna\'), piropos para ellas (\'Lo que me gusta a mí\', dedicada a todas las hermosas mujeres presentes) y la balada del adiós (\'Nada valgo sin tu amor\'), antes de la presentación de sus seis músicos Había trancurrido una hora y cincuenta minutos y, ante los oé-oé del público, Juanes se arrancó el corazón otra vez y lo lanzó a sus adoradores con una patada de portero. Fue un concierto profesional, no tan memorable como el de agosto de 2003 en fiestas de Bilbao, pero al encenderse las luces se vio que todo el público sonreía satisfecho y contento.

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    07.Sep
    2005
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  • La Camisa Negra Numero 1 en la radio Italiana


  • Mi Sangre sube al puesto #2 en ventas en Espana despues de 54 semanas de estar en el Top 10
  • La Camisa Negra Numero 1 en la radio Italiana
  • Mi Sangre sube al puesto #2 en ventas en Espana despues de 54 semanas de estar en el Top 10
  • Mi Sangre de Juanes se mantiene en la posición Numero 1 en Alemania por tres
    semanas consecutivas. El álbum del colombiano Juanes es el álbum mas vendido de este país lo que constituye un record histórico para un artista que
    solamente ha grabado en Español.


    En Italia la Canción Camisa Negra es el tema mas escuchado en la radio. Juanes actuara la proxima semana en el cierre del famoso Festival Bar transmitido en vivo por la RAI 1 a las 10 de la noche del lunes 12 de septiembre.


    Por otro lado "Mi Sangre" sube al puesto Numero 2 en Ventas en España, después de estar 54 semanas en el mercado. Nunca antes un álbum con tanto tiempo en el mercado se ha mantenido en posiciones tan altas. La Camisa Negra comienza su ascenso en la radio francesa.


    Juanes se encuentra en España donde le hacen falta cinco conciertos de los 18 programados para la gira de este verano. Hoy actúa en el Palacio Saint Jordi de Barcelona y el 15 de Septiembre en el Palacio de los Deportes en Madrid, después realizara cinco conciertos en Alemania y el 29 de septiembre en El Estadio El Campin de Bogota comienza su gira de 5 conciertos en estadios, terminando con un concierto gratuito en la Avenida San Juan de Medellín para la Celebración de los 330 anos de la fundación de su ciudad natal.

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    05.Sep
    2005
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    Juanes le pidió a Dios y no llovió


    Juanes se entregó a fondo durante toda su actuación, gritando en varias ocasiones, ¡Arriba Ponferrada! / GAZTELU

    JUANES EN PONFERRADA (LEON):
    Juanes le pidió a Dios y no llovió

    DIANA MARTINEZ / SHEILA BREY

    PONFERRADA. - Unas nubes casi tan negras como la camisa de Juanes llevaban todo el día medio amenazando. Sin embargo, el calor de \'la sangre\' del colombiano evitó que derramaran sobre las cabezas de las 9.000 personas que abarrotaron ayer el auditorio ponferradino, donde el cantante ofreció un concierto más de su gira de presentación de su nuevo disco.

    Desde primera hora de la tarde, los más fans se propusieron hacer cola a las puertas del auditorio para ocupar las primeras filas y no perderse ni un detalle del explosivo show. Dos grandes pantallas a los lados del escenario ayudaron a los de las últimas filas del graderío.

    El espectáculo comenzó con \'Sueños\' y continuó con el tema \'La Paga\', en el transcurso del cual gritó ¡Vamos Ponferrada! y ¡Un aplauso Ponferrada! Sin embargo no faltaron ni \'La camisa negra\', ni \'Volverte a ver\', ni el \'A Dios le pido\', que hace un par de años le sirvió de tarjeta de presentación en España.

    El auditorio vibró entre unos ritmos cargados de pop, de rock e incluso de folklore colombiano. Unos cuantos compatriotas le acompañaron desde el público con varias banderas, un público con ganas de buenas música al que Juanes consiguió envolver en su halo de misticismo. Los conocidos temas que en su momento alcanzaron los primeros puestos de las listas musicales de éxito \'Es por ti\', o \'Nada valgo sin tu amor\' protagonizaron algunos de los momentos más animados de la noche.

    Tanto el Juanes romántico, como el divertido, el angustiado y el tímido salieron a escena vestidos de negro, cada uno en su momento oportuno, entre los gritos, aplausos y piropos que cada segundo lanzaban desde el público.

    Abrazado a su guitarra, Juanes, que ha alcanzado este año los reconocimientos más importantes del mundo de la música a nivel internacional, con sus tres nominaciones a los \'grammys latinos\' cinco a los premios MTV se metió en el bolsillo a toda Ponferrada, a todo el Bierzo y a los centenares de personas que visitaron en la noche de ayer la ciudad para no perderse una nueva actuación estelar del colombiano más laureado este año.

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    05.Sep
    2005
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    Juanes derrama su \'Sangre\' en el ruedo valenciano
    La Plaza de Toros, repleta para ver al colombiano

    JUANES EN VALENCIA:
    Juanes derrama su \'Sangre\' en el ruedo valenciano
    La Plaza de Toros, repleta para ver al colombiano

    EMILIO SIRERA/VALENCIA

    Mucha gente, más de 7.000 personas, incontables colombianos, y muchísima expectación por ver el último trabajo de Juanes en directo, Mi sangre , se dieron cita la noche del viernes en la Plaza de Toros de Valencia.

    Y el compositor, cantante y guitarrista colombiano no defraudó. Un colosal escenario, con dos pantallas gigantes, un muy buen equipo de iluminación y sonido y una gran banda le arroparon durante toda la noche.

    La masiva afluencia de sudamericanos se dejó ver en el colorido de las gradas, totalmente repletas y adornadas con numerosas banderas colombianas, y en la arena, también abarrotada de amantes de la música de Juanes y alguna infiltrada con sudadera de Pasión de Gavilanes.

    Un comienzo explosivo hizo enloquecer al público, que no dejó de cantar y moverse al compás en improvisadas coreografías durante toda la velada.

    En el repertorio, todos sus grandes éxitos, y para terminar, después del imprescindible bis, uno de sus mejores temas, \'Nada valgo sin tu amor\', que hizo enloquecer al público femenino, incluidas las chicas de detrás de la barra. Todas ellas acudieron engalanadas al concierto de su ídolo quien, todo hay que decirlo, también se presentó a la cita impecablemente vestido.

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