El Tiempo, Victor Manuel Vargas
Corresponsal Madrid
Juanes llega al paÃs con el aura de triunfador no solo en este lado
del mundo sino en Europa
El cantante inicia este jueves en la noche una gira por Colombia con un superconcierto en El CampÃn de Bogotá
Que miles de alemanes estén cantando "tengo la camisa negra..." y que Juanes se haya convertido en el primer artista que logra ser número uno en ventas en ese paÃs con un disco grabado en español son dos datos muy elocuentes de la magnitud del fenómeno en que se ha convertido este cantante y compositor paisa que este jueves empieza en Bogotá una gira por Colombia.
Las cifras también hablan claro. Seis millones de discos vendidos en todo el mundo (dos de ellos con su último trabajo, Mi sangre); nueve premios Grammy Latinos; cinco premios MTV; más de 100 conciertos en América y Europa este año y artista de moda en paÃses tan distantes como Polonia, Austria o HungrÃa.
La revista Time lo eligió entre los 100 personajes más influyentes del mundo y hasta semanarios de polÃtica internacional, como el prestigioso Courrier International, se dejan seducir por la historia de este roquero colombiano que le habla al mundo de los problemas de su paÃs, del amor y de la paz, y que en menos de cinco años ha alcanzado la fama con tres discos de impacto. Y al punto de que algunos ya lo llaman el "Bono latino" (por el lÃder de la banda U2).
No ha sido cuestión de suerte. Detrás del éxito hay 16 años de lucha sobre el escenario, angustias y hasta hambre. Casi toda su vida ha estado vinculado a la música. El no recuerda cuando comenzó a tocar la guitarra, pero sus biógrafos aseguran que fue a los 7 años, de la mano de su padre y de sus hermanos.
"Tocaba y cantaba tangos con mis hermanos, música cubana, colombiana", recuerda. Pero pronto descubrió el rock y el metal, y a los 15 años de edad (en 1988) fundó la banda Ekhymosis, con la que tocó durante una década e hizo cinco discos, antes de su disolución.
"La separación del grupo fue muy dolorosa, pero no lográbamos despegar", narró hace poco a El PaÃs, de Madrid. "Primero me fui para Miami, pero no encontré nada. En Nueva York tampoco. Y luego me fui para Los Ãngeles (1999), donde pasé los dos años más difÃciles de mi vida: sin dinero, sin amigos, sin carro" y, muchas veces, sin qué comer.
Pero en Los Ãngeles su persistencia lo llevó a conocer a Gustavo Santaolalla, el productor argentino que, según Juanes, no sólo lo alentó a ser él mismo, sino que apostó por él.
"Poco a poco me di cuenta de mi error "confesó". Durante 15 años sólo escuché metal y me olvidé del resto(...) y no podÃa olvidarme de que era colombiano y habÃa crecido oyendo música popular: tango, boleros, guasca...".
Reencontrado y apoyado, Juanes saca su primer disco como solista, FÃjate bien (octubre de 2000), y, de inmediato, se convierte, en la sorpresa musical del año. Tanto, que su primer trabajo logra 7 nominaciones al Grammy Latino. Era sólo el comienzo. Su segundo disco, Un dÃa normal, estuvo durante casi cien semanas en la lista de los 10 álbumes más vendidos de E.U.
La semana pasada, 18.000 personas colmaron el Palacio de los Deportes de Madrid para oÃr al artista en un concierto que sirvió de colofón de su larga y exitosa gira por España, donde Mi sangre ha vendido más de 300.000 copias y se mantiene, a 50 semanas de su lanzamiento, como el tercer disco más vendido en suelo español.
La crÃtica española aplaudió a rabiar su sobria e impecable presentación de 22 canciones, mientras intentaba resolver el misterio de un cantante que, como anotó el diario El Mundo, es capaz de poner a cantar juntos al "pijo más pijo" de Madrid y al más humilde de los inmigrantes latinoamericanos. O de unir a alemanes, españoles, italianos, polacos, austriacos y colombianos en torno al estribillo de "tengo la camisa negra..."
Las claves
Para Fernán MartÃnez, su manager, los factores de tanto éxito son múltiples. Primero, su estilo musical. "Juanes hace una especie de guasca- rock, y la guasca es muy elemental, muy sencilla y de muy fácil recordación, como La camisa negra. Y luego tiene canciones como mucho gancho, como A Dios le pido".
"A eso hay que sumarle su imagen: muy fresca, muy roquera, como la mayorÃa de los jóvenes de hoy "continúa MartÃnez". Y que Juanes tiene una mirada de un tipo buena gente, que da confianza, que dice la verdad y que no es sólo un producto confeccionado para vender".
"Otra cosa importante que la gente a menudo olvida es que Juanes es un maravilloso guitarrista", remata MartÃnez. Su apasionado por el instrumento y su perfeccionismo de tiempo completo hace que en las giras prefiera encerrarse en su cuarto de hotel a trabajar en sus futuras canciones o en ejercicios de voz, antes que salir a comer o irse a explorar más sobre uno de sus últimos descubrimientos: el vino. (Aunque sigue siendo un incondicional del Ron Viejo de Caldas).
Para la prensa española la clave de Juanes está básicamente en lo que Silvia Grijalba, prestigiosa crÃtica musical del diario El Mundo, definió como: "autenticidad". Un concepto que Fernando MartÃn, de El PaÃs, complementó al destacar el "equilibrio que hace entre su gusto por el rock y el peso de sus raÃces".
A la gente lo que más le gusta son las letras de sus canciones. Para MarÃa, una andaluza de 22 años que estaba en el Palacio de Deportes de Madrid, "son lo mejor, son canciones que llenan mucho".
Sin embargo, lo que poca gente sabe es lo mucho que sufre Juanes para escribirlas. "La música le sale como haciendo churros, pero la letra es un proceso tormentoso "cuenta MartÃnez". Juanes le tiene mucho miedo a la letra, ya que es la parte que más le cuesta. Pero ese miedo, esa angustia, ese creer que no va a poder, es su motor. Tanto que ya tiene 15 canciones listas para su nuevo disco, aunque aún falta mucho para eso".
Otra gran clave del éxito de Juanes es la increÃble sencillez que refleja en todos sus actos. Lo muestra en sus puestas en escena "alejadas de todo exceso escenográfico o malabarismo" porque, como él suele decir, "lo más importante son las canciones".
Pero también está en las ruedas de prensa, donde hace gala de unas buenas maneras y una tranquilidad impresionantes. Juanes escucha y responde todas las preguntas; es amable con los fanáticos y no se acelera nunca. Tanto que la pregunta de cómo hace para que la fama no se le haya subido a la cabeza es una de las más frecuentes en las entrevistas. "El truco está en seguir amando la música y saber que estoy aquà por ella" y en "tener siempre en el recuerdo el camino que se ha seguido hasta llegar donde uno está", responde Juanes.
Tal modestia, no obstante, no le impide salirse de casillas cuando tiene hambre o cuando algo no funciona bien en el escenario. Varios meseros europeos han tenido que "padecer" su gusto por la carne muy, pero muy asada: algo muy, pero muy extraño en Europa. Aunque se le puede hacer feliz con un sánduche de vegetales o unas papas a la francesa, que en su caso son una auténtica enfermedad.
Juanes tampoco se corta a la hora de tomar posiciones fuera del mundo de la música. Hace poco se declaró a favor de la legalización de las drogas y de la reelección de Uribe, en la revista Credencial. Y a pesar de su fuerte religiosidad, ha criticado a la Iglesia Católica por su posición en temas como el uso del condón. En todo caso él no se concibe como un cantante predicador y aclara que con su música nunca ha pretendido "cambiar la mentalidad de nadie". Simplemente quiere sacar lo que lleva dentro. "A mÃ, la música me ayuda a liberarme".
"Tecnofanático\'
La música es de lejos la mayor pasión de Juanes, pero la tecnologÃa puede estar fácilmente en el segundo lugar. Fernán MartÃnez cuenta: "Anda con la Blackberry 24 horas al dÃa y contesta todos los correos electrónicos que le mandan. Le escribe mucha gente y él les contesta a todos. Y ahora le ha dado por escribir las letras de las canciones en ese aparatico. Adiós al romanticismo de la pluma y el papel...".
También se la pasa en Internet viendo lo último que hay en computadoras y en IPods. Y cada mes compra decenas de canciones en formato mp3. "No es sino que salga un disco que le interesa y el ya lo está comprando. Está muy informado de lo que está pasando en el mundo de la música". Juanes es fan de U2 y adora a Caetano Veloso, pero oye de todo.
La tecnologÃa también le proporciona el momento más dulce en sus maratónicas giras "y en las sufre muchÃsimo por su miedo a los aviones", la conexión por videoconferencia, cada vez que puede, con las tres personas más importantes de su vida: sus dos hijas, Luna y Paloma, y su esposa Karen. Asà que la webcam es un artÃculo imprescindible en su equipaje.
Un tatuaje en el escenario
Según informes de los otros conciertos realizados por Juanes en Europa, el escenario cuenta con una estructura metálica que recuerda el tatuaje que el paisa lleva en el brazo, en forma de sol, con siete rayos que cambian de color.
Sin embargo, los crÃticos han tildado la puesta en escena como "mesurada", con páneles de motivos étnicos y varias pantallas, en las que se ven fragmentos de videos acordes con las canciones interpretadas por el artista.
El montaje, del que estará a cargo Giovanni Lanzoni, necesita de tres dÃas de trabajo, por parte de 265 personas. El sonido que Juanes ofrecerá tiene un peso de 35 toneladas.
Se espera que el concierto dure una hora y 45 minutos.