Juan Esteban Aristizábal Vásquez, uno de los artistas colombianos más internacionales de los últimos veinte años, intentaba recuperar el amor de un público al que tenía algo olvidado.
ARTURO PUESCAS
Comentar0
“¿Así que han pasado siete años desde la última vez?, no podemos dejar que eso vuelva a pasar, tenemos que vernos más seguido, muchachos”. De esa forma, Juan Esteban Aristizábal Vásquez, uno de los artistas colombianos más internacionales de los últimos veinte años, intentaba recuperar el amor de un público al que tenía algo olvidado. Y es que Juanes propuso una noche desenchufada pero no por ello sosa, con una actuación que tuvo momentos brillantes y emotivos, y en la que también hubo un inesperado y muy aplaudido homenaje al Perú.
Y no era para menos pues durante su ausencia de nuestro país Juanes ha editado tres buenos discos que le han permitido desarrollar una carrera digna de resaltar. Autor de más de 20 hits, la presentación del colombiano en Lima como parte del Festival Movistar Music y su gira Unplugged 2012 fue sobresaliente.
Temprano, la banda nacional Amén se encargó de abrir el espectáculo. Marcelo Motta y sus secuaces hicieron estallar sus instrumentos y formaron una auténtica pared de sonido con piezas tan rockeras como “Vibraciones positivas”, “Pan con mantequilla”, entre otras, que encendieron los ánimos de los casi 10 mil asistentes al estadio de San Marcos. Su vocalista, Marcelo Motta demostró que es, probablemente, el mejor guitarrista de la escena local y uno de los frontman más aclamados del medio.
Cuando los relojes marcaban aproximadamente las 9:30 de la noche, la escenografía minimalista recibió al ejército de músicos que Juanes trajo a Lima. Conformada por una sección de vientos, coristas, percusiones, guitarras y teclados, la banda del autor de “A dios le pido” fue una auténtica máquina que pasaba de la salsa al jazz, del rock a la bachata y la cumbia casi sin inmutarse.
Juanes empezó a calentar la fría noche limeña interpretando “Fíjate Bien”, con un arreglo en vallenato. Luego vino ”La paga” y a continuación una de las primeras sorpresas de la jornada con la versión cumbiambera del mítico “Could You Be Loved” de Bob Marley. De inmediato, el colombiano continuó con uno de sus grandes hits, “La camisa negra”, que se coló entre las primeras canciones a pesar de que el público esperaba cantarla al final de la fiesta.
"¡Que alegría tan grande encontrarnos de nuevo después de siete años!”, expresó Juanes antes de cantar “La señal”, para luego seguir con “Difícil”. La puesta en escena basada en el unplugged que el antioqueño grabó para MTV fue la excusa para presentar los clásicos temas de su repertorio pero con nuevos arreglos. Así sonaron en bossa nova “Hoy me voy”, en bachata “Para tu amor” y en salsa “La rebelión”, el clásico de Joe Arroyo. Una de las piezas inéditas de la noche fue “Dime”, con la cual el artista pidió al público que “la grabaran, la subieran a Internet e hicieran lo que quieran con ella”.
Juanes se deshizo en halagos para nuestra capital a la que, según él, encontró “gigante, poderosa y muy limpia”. “La comida es espectacular, fuimos a almorzar hoy lomo saltado”, señaló en medio de la euforia de los miles de orgullosos espectadores.
Pero el regreso de Juanes a Lima guardaba un regalo especial. Tras volver del encoré y cantar “Volverte a ver”, junto a un piano, así como “Y no regresas”, el cantautor se atrevió a realizar una versión de “La flor de la canela”. “¡Chabuca Granda!, conozco esta canción desde que tenía 6 ó 7 años, la cantaba con mis hermanos en el colegio y en la casa y me pareció que era un buen homenaje para ustedes”, exclamó en el final del clásico vals.
“Gotas de agua dulce”, “Odio por amor”, “A Dios le pido “y “Mala gente” fueron los últimos pasajes de un concierto que reunió 23 canciones y más de dos horas de baile, suspiros y celebraciones. La gira del colombiano continuará en Cusco, mañana 14, y en Arequipa, el 15. A la gente de esas lindas tierras le aseguramos que se encontrarán con uno de los mejores shows latinos en lo que va de 2012.
MOSTRAR MAS